Redeia se dispara en Bolsa tras la mejora de recomendación de Morgan Stanley
- Nilo Duran Garcia

- 3 sept 2025
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Redeia protagonizó este miércoles una de las subidas más destacadas del Ibex 35 tras recibir una mejora en la recomendación de Morgan Stanley, que elevó su consejo hasta “sobreponderar”. El banco de inversión estadounidense considera que los principales riesgos que pesaban sobre la compañía ya se encuentran descontados en el precio, lo que refuerza la percepción de atractivo en términos de rentabilidad frente al riesgo. La reacción del mercado fue inmediata: los títulos de la compañía se dispararon en el arranque de la sesión y consolidaron ganancias a medida que los inversores valoraban las nuevas proyecciones.

La firma de Wall Street argumenta que el perfil de riesgo regulatorio y operativo de Redeia ha mejorado notablemente en los últimos meses. Los analistas destacan que los temores en torno a posibles apagones, restricciones en la retribución de la base de activos regulados (RAB) y el impacto de la transición energética en la planificación de la red eléctrica se encuentran ya incorporados en la valoración actual. De este modo, el potencial de recuperación gana solidez en comparación con la situación vivida a comienzos de año, cuando la acción acumulaba un retroceso superior al 15 %.
Morgan Stanley subraya además que la financiación de los ambiciosos planes de inversión de la compañía se encuentra prácticamente asegurada. La reciente venta de su participación en Hispasat, junto con el acceso a subvenciones vinculadas a proyectos de digitalización y transición energética, permite reforzar la estructura financiera de Redeia sin elevar de forma significativa su endeudamiento. A ello se añade la posibilidad de recurrir a nuevas emisiones de instrumentos híbridos o a la venta de activos no estratégicos, lo que otorga margen de maniobra adicional a la empresa sin comprometer su calificación crediticia.
El informe señala que la evolución de la base de activos regulados podría entrar en una fase de recuperación sostenida, tras años de estancamiento, lo que impactaría positivamente en los ingresos futuros. Esta circunstancia, junto con un entorno regulatorio que se prevé más predecible en el medio plazo, constituiría un catalizador clave para el valor. En consecuencia, la entidad ha decidido elevar su visión estratégica sobre Redeia, anticipando un repunte gradual de la acción hacia niveles más acordes con su potencial de beneficios.
La reacción de los inversores no se hizo esperar. Redeia, históricamente considerada un valor defensivo dentro del índice, fue objeto de un volumen de contratación significativamente superior al habitual, reflejo del renovado interés de los fondos institucionales. La compañía, que tradicionalmente se ha distinguido por una rentabilidad por dividendo estable en torno al 5 %, refuerza ahora su atractivo como refugio en un entorno de incertidumbre económica, donde la volatilidad sigue marcando la pauta en los principales mercados europeos.
El consenso de mercado avala en parte este cambio de tendencia. Según estimaciones de distintas casas de análisis, la mayoría de recomendaciones se concentra en posiciones de compra o mantener, mientras que apenas un reducido grupo mantiene una visión negativa. El precio objetivo promedio se sitúa cerca de los 18,85 euros por acción, lo que implica un potencial alcista superior al 10 % respecto a los niveles recientes de cotización. En este sentido, la mejora de Morgan Stanley actúa como un catalizador adicional que podría incentivar revisiones al alza por parte de otros bancos de inversión.

Más allá de la reacción inmediata en Bolsa, la noticia tiene implicaciones más amplias para el sector eléctrico y regulado en España. En un contexto en el que la inflación y la evolución del IPC condicionan la capacidad de gasto de los hogares y las previsiones de política monetaria del Banco Central Europeo, valores con ingresos estables y previsibles ganan protagonismo. Las utilities, en particular, han encontrado en la transición energética y en la digitalización de las redes dos palancas que, si cuentan con respaldo institucional, pueden ofrecer estabilidad y crecimiento al mismo tiempo. Redeia, en tanto que operador del sistema eléctrico, ocupa una posición central en este proceso.
La compañía ha vivido distintas etapas en su relación con los mercados. Bajo su anterior denominación de Red Eléctrica, se consolidó como uno de los valores de mayor perfil defensivo del Ibex, especialmente apreciado por los inversores en busca de rentas estables vía dividendos. Sin embargo, los últimos ejercicios estuvieron marcados por un cierto estancamiento en su base regulatoria y por dudas sobre la rentabilidad futura de sus proyectos de expansión. La venta de activos no estratégicos, la mejora de su perfil regulatorio y el giro de opinión de entidades internacionales de referencia como Morgan Stanley podrían suponer el inicio de un nuevo ciclo más favorable.
En el plano macroeconómico, la revisión coincide con un momento en que los inversores buscan refugio frente a la desaceleración del crecimiento en Europa. El PIB de la eurozona avanza a ritmos moderados y las tensiones en torno a los precios de la energía, sumadas a la volatilidad del dólar frente al euro, han impulsado una mayor cautela en los flujos de inversión hacia renta variable. En este entorno, los valores con flujos predecibles y marcos regulatorios claros se revalorizan como piezas estratégicas en las carteras institucionales.
La evolución bursátil de Redeia en los próximos meses dependerá, no obstante, de la capacidad de la empresa para ejecutar su plan de inversiones con disciplina financiera y de que el marco regulatorio continúe mostrando signos de estabilidad. Los analistas insisten en que, aunque el potencial alcista es relevante, los riesgos no desaparecen del todo, ya que las futuras revisiones tarifarias o un posible endurecimiento de las condiciones de financiación podrían alterar la trayectoria prevista.
Con todo, el mensaje que se impone tras la revisión de Morgan Stanley es claro: Redeia vuelve a ganar protagonismo en el parqué, con una visión estratégica que refuerza su papel como activo defensivo y al mismo tiempo como valor con recorrido en un escenario de transición energética. El mercado ha recogido con fuerza la señal, lo que marca un punto de inflexión respecto al pesimismo que dominó gran parte del año.




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