Cuatro valores del Ibex impulsan el mejor año de su historia en Bolsa
- Nilo Duran Garcia

- 29 ago 2025
- 4 Min. de lectura
El mercado bursátil español atraviesa uno de los momentos más destacados de las últimas dos décadas. El Ibex 35, principal índice de referencia en España, acumula una revalorización superior al 30 % en lo que va de año, acercándose a los niveles máximos que alcanzó en 2007, justo antes de la crisis financiera global. A menos del 5 % de su récord histórico de 15 945 puntos, el selectivo se encamina a firmar su mejor ejercicio desde 1998, cuando logró un avance anual superior al 35 %.

El motor de este impulso ha sido sin duda el sector bancario, que representa más de un tercio del índice y que ha aprovechado un contexto favorable de tipos de interés elevados, incremento en el margen de intereses y una mejora generalizada de los beneficios empresariales.
Banco Santander lidera con un crecimiento bursátil del 86,5 %, seguido muy de cerca por Banco Sabadell, que acumula una subida del 82 %, y por las fuertes alzas de BBVA (+72 %) y CaixaBank (+68 %). Estas cifras sitúan a las entidades financieras españolas entre los valores más rentables de Europa en 2025 y explican en gran medida la fortaleza actual del Ibex.
El avance de los bancos responde a varios factores. Por un lado, la política monetaria del Banco Central Europeo ha permitido mantener un entorno de tipos elevados durante gran parte del año, lo que ha fortalecido los márgenes de intermediación. Por otro, las entidades han ejecutado planes de reducción de costes y digitalización que han incrementado la eficiencia operativa, reforzando su capacidad de generar beneficios incluso en un escenario de menor actividad crediticia. La banca española se consolida así como uno de los grandes pilares de la recuperación bursátil.
Junto al impulso financiero, destaca también el papel de Iberdrola, que se ha convertido en uno de los valores más sólidos del selectivo. La eléctrica alcanza máximos históricos de cotización, reforzando su posición como compañía con mayor capitalización del mercado español, solo por detrás de Inditex.
El avance de Iberdrola se sustenta en su apuesta por la transición energética, su diversificación internacional y la estabilidad de sus ingresos regulados, factores que han proporcionado confianza a los inversores en un entorno global marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad en el sector energético.
El Ibex ha mostrado además una notable fortaleza en las últimas semanas. Tras superar de forma clara la barrera psicológica de los 15 000 puntos, el índice firmó una racha alcista de ocho sesiones consecutivas, la mejor desde mayo, apoyada en el buen tono de los mercados europeos y en la expectativa de que la Reserva Federal estadounidense pueda iniciar pronto un ciclo de recortes de tipos.
Este movimiento ha impulsado la entrada de capital extranjero en la bolsa española, que se percibe como una de las más atractivas en la eurozona por su composición sectorial y su nivel de valoración relativo frente a otros mercados desarrollados.
Sin embargo, no todo es optimismo. Algunos gestores advierten de que las altas valoraciones actuales podrían dar lugar a una corrección a corto plazo, especialmente en el sector financiero, donde las cotizaciones han adelantado gran parte de las expectativas positivas.
Existen dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento de beneficios si los bancos centrales aceleran los recortes de tipos o si se produce una desaceleración económica más marcada en Europa. Además, el repunte de la inflación en Estados Unidos y las tensiones energéticas en Oriente Medio mantienen abiertas incógnitas sobre la estabilidad macroeconómica global en los próximos meses.

Pese a ello, las previsiones para la economía española siguen siendo más favorables que las del conjunto de la eurozona. La combinación de un crecimiento del PIB superior a la media europea, una tasa de desempleo en descenso y un nivel de deuda pública relativamente estable genera confianza en los inversores.
En este escenario, varias casas de análisis internacionales coinciden en que el Ibex podría consolidar su tendencia alcista en 2025, siempre que los bancos mantengan la senda de resultados y que los grandes valores no sufran un deterioro brusco en su cotización.
En términos históricos, el rally actual recuerda a las etapas de fuerte expansión de finales de los años noventa y principios de los dos mil, aunque con un matiz relevante: la composición del índice se ha transformado de manera sustancial.
Hoy, el Ibex se apoya sobre todo en bancos, energéticas y grandes compañías internacionales, lo que le otorga una mayor resistencia frente a choques externos que en el pasado. La dependencia del ciclo doméstico es menor y la diversificación global de sus empresas es un factor clave de fortaleza.
En conclusión, el Ibex 35 encara el tramo final del año con la posibilidad real de registrar el mejor ejercicio de su historia reciente, impulsado por el extraordinario comportamiento de Santander, Sabadell, BBVA, CaixaBank e Iberdrola.
El reto para los próximos meses será consolidar los niveles alcanzados y demostrar que las ganancias actuales no responden únicamente a un contexto coyuntural de tipos altos, sino a una mejora estructural en la rentabilidad y la competitividad de las grandes compañías españolas.




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