EE. UU. confirma que publicará el IPC (índice de precios al consumo) de septiembre el 24 de octubre pese al cierre administrativo
- Nilo Duran Garcia

- 11 oct 2025
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El Buró de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) de EE. UU. confirmó que publicará el IPC de septiembre el 24 de octubre para facilitar el cálculo del ajuste anual de las prestaciones de la Seguridad Social (COLA), aun con la Administración parcialmente cerrada. La decisión despeja el riesgo de un vacío estadístico clave para los bancos centrales y los mercados de renta fija, que vigilan de cerca si la reciente desaceleración inflacionaria gana o pierde tracción en el tramo final del año.

Para los traders, el dato llega en un contexto de sensibilidad extrema de las tires (rendimientos) del Treasury: un IPC mensual más fuerte reavivaría las apuestas de menos recortes de tipos por parte de la Fed en lo que resta de 2025, mientras que una lectura contenida reforzaría la narrativa de desinflación gradual. En derivados, la volatilidad implícita en bonos y el posicionamiento en futuros de fondos federales podrían amplificarse en la semana previa al 24 de octubre.
El componente de vivienda (shelter), que ha sido el motor de la inflación subyacente (excluye energía y alimentos), será el foco. Un enfriamiento sostenido en alquileres y OER (equivalente de alquiler del propietario) daría credibilidad a un aterrizaje suave. En paralelo, la energía vuelve a añadir ruido: el repunte reciente del crudo podría trasladarse con rezago a la gasolina, condicionando el titular, aunque el mercado mirará sobre todo la subyacente anual, referencia para política monetaria.
Más allá de la Fed, el dato es determinante para el COLA (cost-of-living adjustment) de 2026, que indexa pensiones y prestaciones de millones de hogares. Una cifra más baja aliviaría el gasto público a medio plazo, pero también mermaría el ingreso real de pensionistas si los precios de servicios se mantienen firmes. En el frente corporativo, sectores sensibles a tipos —inmobiliario y small caps— podrían reaccionar con mayor beta.
En Europa, el mensaje del BLS llega cuando el BCE evalúa su propio ciclo de recortes con una inflación subyacente aún por encima del 2%, y con Alemania mostrando señales mixtas. Para los inversores españoles, la lectura del 24 de octubre será un catalizador global: puede desplazar la curva en euros vía el canal transatlántico y reprecificar el euro/dólar, afectando cobertura cambiaria y coste de capital en emisores con ingresos en EE. UU.




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