El BCE ve “robusto” el nivel actual de tipos y enfría las apuestas de recortes inmediatos
- Nilo Duran Garcia

- 9 oct 2025
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El Banco Central Europeo (BCE) publicó hoy las actas (“account”) de su reunión del 10–11 de septiembre, en las que concluye que el nivel actual de los tipos de interés es suficientemente restrictivo para volver la inflación hacia el objetivo del 2% sin necesidad de movimientos inmediatos. El Consejo de Gobierno subraya un enfoque dependiente de los datos y reconoce riesgos a ambos lados: una desinflación que pueda quedarse corta y, al mismo tiempo, presiones que puedan repuntar por shocks de oferta o salarios.

En el frente de precios, el BCE detecta una moderación de la inflación subyacente (sin energía ni alimentos) apoyada por la relajación de los cuellos de botella y por una demanda todavía contenida. No obstante, advierte que el componente de servicios sigue mostrando inercia salarial y que las expectativas a medio plazo deben anclarse firmemente. De momento, la institución considera que mantener el tipo de depósito en su nivel actual permite “esperar y ver” sin comprometer la trayectoria de desinflación.
Sobre crecimiento, las actas describen una economía del área euro aún débil pero estable, con Alemania lastrada por industria y exportaciones, y Francia mostrando señales mixtas. El BCE observa ahorro elevado de los hogares y consumo frágil, factores que limitan la tracción del PIB (producto interior bruto) a corto plazo. En este contexto, el banco central evita dar una “orientación prospectiva” explícita y prioriza la lectura de los próximos PMI (índices de gestores de compras) y datos de inflación.
Para los mercados, el mensaje reduce la probabilidad de recortes rápidos: el escenario central del BCE apunta a tipos en pausa mientras la inflación converge. Un giro dovish exigiría un deterioro claro del cuadro macro o una sorpresa a la baja en precios. Los bonos core han recogido el tono prudente con ligeras caídas de rentabilidad, mientras el euro oscila sin tendencia marcada frente al dólar a la espera de datos clave estadounidenses.
En síntesis, el BCE reafirma que la política actual es adecuada para gestionar shocks y que la próxima jugada dependerá de cifras: inflación, salarios y actividad. Para traders, la clave pasa por vigilar el pulso de los servicios y la estacionalidad energética de otoño, con un banco central que, por ahora, prefiere sostener el freno antes que soltarlo.




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