El Departamento de Comercio de EE. UU. inicia investigación de seguridad nacional sobre la industria eólica
- Nilo Duran Garcia

- 26 ago 2025
- 2 Min. de lectura
El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha iniciado una investigación bajo la Sección 232 del Trade Expansion Act de 1962 con el fin de evaluar los riesgos que las importaciones de turbinas eólicas y sus componentes pueden representar para la seguridad nacional. La investigación se abrió el 13 de agosto de 2025 y fue publicada oficialmente el 21 de agosto.

El objetivo principal es determinar si la dependencia de cadenas de suministro extranjeras en un sector estratégico como el energético podría comprometer la resiliencia del país. El gobierno busca establecer si las importaciones suponen una amenaza directa a la seguridad nacional y si requieren medidas correctivas.
Entre los aspectos que se evaluarán destacan: la capacidad de producción nacional frente a la demanda, la concentración de importaciones en pocos países proveedores, el impacto de subsidios estatales extranjeros y prácticas de dumping, así como el riesgo de que ciertos países restrinjan exportaciones o utilicen la cadena de suministro como herramienta geopolítica.
El proceso incluye un periodo de comentarios públicos que finaliza el 9 de septiembre de 2025. Aunque formalmente la investigación puede extenderse hasta mayo de 2026, existe la posibilidad de que el procedimiento sea acelerado.
Analistas del sector anticipan que la pesquisa podría desembocar en aranceles adicionales de entre 25 % y 50 %, en línea con otras medidas comerciales recientes. El impacto sería significativo: un aumento del 10 % en los insumos elevaría en un 4 % el costo nivelado de la energía (LCOE).
El sector eólico estadounidense ya enfrenta sobrecostos en proyectos clave, como el parque offshore en Virginia, donde se ha calculado un incremento de más de 500 millones de dólares debido a los aranceles previos sobre acero y aluminio.
La investigación se enmarca dentro de una política energética en la que la administración actual ha adoptado un enfoque más restrictivo hacia las energías renovables, reduciendo incentivos fiscales y limitando el otorgamiento de licencias para nuevos desarrollos.

En conclusión, la investigación de la Sección 232 representa un punto de inflexión para la industria eólica en EE. UU. El resultado podría reconfigurar la estructura de costes del sector, modificar la competitividad de los proyectos renovables y reforzar la estrategia de independencia en las cadenas de suministro estratégicas.




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