Nasdaq se fortalece con repunte de Google mientras el crudo retrocede ante señales de aumento de producción de la OPEP+
- Nilo Duran Garcia

- 4 sept 2025
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El Nasdaq 100 (NQ) registró un sólido impulso durante la jornada después de que Alphabet, matriz de Google, avanzara un 5,7 %, disipando parte de los temores que venían presionando a las grandes tecnológicas en los últimos meses. El repunte se produjo tras la decisión de un juez estadounidense que favoreció a la compañía al descartar aspectos clave de una posible ruptura antimonopolio, lo que devolvió confianza a los inversores en un sector que se encontraba bajo intenso escrutinio regulatorio.

Al mismo tiempo, el mercado del petróleo reaccionó con descensos después de que surgieran reportes de que la OPEP+ estaría evaluando un aumento de la producción, lo que reconfiguró las expectativas de oferta y demanda global de crudo. Este doble movimiento marcó una jornada donde el capital rotó entre sectores tecnológicos y energéticos, mostrando una clara divergencia entre ambos mercados.
En Europa, las bolsas abrieron con tono positivo y la mayoría de los principales índices se mantuvieron en verde, favorecidos por la fortaleza del sector tecnológico y el alivio generalizado que supuso la recuperación de Google. Los futuros de las acciones estadounidenses presentaban una dinámica mixta, aunque con un sesgo mayoritariamente alcista, reflejando el entusiasmo renovado por los valores de crecimiento. El sector energético, sin embargo, ejerció presión sobre el ánimo inversor global, ya que los descensos en el precio del crudo implican cambios en la valoración de compañías petroleras y productoras.
El avance de Google fue interpretado como una señal de resistencia frente a los riesgos regulatorios que durante el último año habían generado fuertes caídas en el sector. El hecho de que un tribunal limitara el alcance de las acusaciones antimonopolio refuerza la percepción de que el ecosistema de las grandes tecnológicas aún cuenta con margen para operar sin fragmentaciones inmediatas.
Este episodio recuerda a otros momentos de tensión histórica en el sector tecnológico, como las investigaciones antitrust de principios de la década del 2000 contra Microsoft, que generaron gran volatilidad en su momento. Sin embargo, a diferencia de aquel contexto, el mercado actual parece interpretar las recientes decisiones como menos disruptivas y con un impacto inmediato más acotado.
En paralelo, el mercado del petróleo giró hacia terreno bajista ante las informaciones de que la OPEP+ estaría discutiendo elevar su producción. La mera especulación de un incremento en la oferta fue suficiente para que los precios retrocedieran, dado que los inversores descuentan la posibilidad de un equilibrio mayor en el mercado global.

Esta dinámica es particularmente relevante en un momento donde la inflación, si bien moderándose en varias economías avanzadas, sigue siendo un factor de preocupación para los bancos centrales. Un precio del crudo más bajo contribuye a contener la presión inflacionaria importada, especialmente en Europa, donde la dependencia energética externa continúa siendo significativa.
Históricamente, las decisiones de la OPEP+ han ejercido un papel determinante en la estabilidad del mercado energético. Los recortes implementados en 2022 y 2023 fueron claves para sostener los precios en un contexto de debilitamiento de la demanda, mientras que los posibles aumentos de producción que se barajan ahora sugieren una estrategia para evitar un recalentamiento excesivo del mercado.
Este tipo de movimientos reflejan un delicado equilibrio entre las necesidades de los productores, que buscan ingresos estables, y las presiones internacionales que reclaman precios más moderados.
La sesión reflejó así un contraste marcado: fortaleza en el sector tecnológico y debilidad en el energético. Para los inversores, esta divergencia significa oportunidades diferenciadas según el horizonte temporal. En el corto plazo, el rally de Google fortalece al Nasdaq y alimenta la narrativa de que las tecnológicas pueden sostener el crecimiento en un contexto de moderación monetaria. A más largo plazo, la evolución del petróleo y las decisiones de la OPEP+ podrían alterar las proyecciones de inflación y, con ello, la política de la Reserva Federal (FED).
El dólar se mantuvo estable durante gran parte de la sesión, reflejando la ausencia de sorpresas macroeconómicas inmediatas y la atención centrada en los movimientos sectoriales. Por su parte, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense mostraron ligeras oscilaciones, en línea con la percepción de riesgo generalizada.

El mercado sigue evaluando cómo la FED responderá en los próximos meses si la inflación logra estabilizarse en torno al 2 % o si persisten presiones que justifiquen tipos elevados por más tiempo.
Para los analistas, la coyuntura actual demuestra cómo los flujos de capital rotan en función de eventos puntuales con alto impacto sectorial. El desenlace judicial favorable a Google no solo impulsa a una sola compañía, sino que también envía una señal de alivio al resto de las grandes tecnológicas, que enfrentan cuestionamientos similares.
De igual forma, los movimientos de la OPEP+ generan una reacción inmediata en las expectativas sobre inflación y crecimiento global. En suma, la jornada mostró que factores regulatorios y decisiones de producción energética siguen siendo dos de los principales catalizadores de volatilidad en los mercados internacionales.




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